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el florido byte: creación
el florido byteTOP 100 WEBLOGS .
edición nimage : 22 : 07 : 2006
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Hargentina: La credulidad del lector: ‘Toda emisión creativa de un artista es una falsedad en tanto la primera instancia a la que apela es la posibilidad del lenguaje de simular la realidad, representarla y transformarla. La falsedad como representación es el átomo de la creación’.

1. Oslo Trip
El viaje a Oslo fue como la cabellera roja de un vampiro envolviendo el abrazo interminable que esperó toda su vida.

2. Ceci n’est pas une une mère morte
Cumplir los catorce para ver cómo pescan a tu madre, sirena, en las orillas del Sambre. Vivir para siempre bajo el auspicio de lo real-pesadilla. Pedir permiso a Georgette para soñar. Ah, los cerezos florecidos de Charleroi llorando sobre su cabello.

3. Tríptico central
Tenía miedo a herirme, a encontrarse en mí con la bestia de su ansia. Le amé con mi sangre, como en el tríptico rojo. El rojo del medio: suave, lento. Con vocación sumisa. Quería sentirle entrar y poseer. Entrar sin preguntarme a dónde nos conducía el vértigo.

Lo que no sé es lo único que sé, lo que poseo es lo único que no poseo, estoy en el único lugar donde no estoy. La secreta y masturbatoria ceremonia de reunión en el silencio. Antes de su voz, silencio. Después de su voz, silencio. ¿Quién fue que dijo que quien recita a Shakespeare es Shakespeare por ese instante. Soy la puta que escondieron en las bodegas del Roi des Belges. Soy, por fin, esa puta.

Soy la que se abandonó. Soy la que se dejó atrás por la que podía ser si se esforzaba lo bastante. Torpe, insaciable, egoísta, posesiva, codiciosa.

El dulzor no está en el alimento, sino en las papilas gustativas de la punta de la lengua. Dulce (eso) en mi boca. Como el pan dulce. Una miga. Una gota. Podría prescindir otra vez del resto de los manjares del mundo a cambio de (ése).

Agua limpia sobre el sudor del apego a la imagen ficticia.
Contra lo que pensaba, sólo me enamoré una vez.
En efecto, se trata de una enfermedad.

Suelo encontrar lo que ando buscando.
Con rumbo o sin él.

La mente creativa necesita imágenes para trabajar. El cerebro ama lo simple. Busca dos imágenes simples, las más próximas a la raíz, al concepto o al símbolo. Prepara un esqueleto. Señala un punto de partida y uno de llegada. La chispa surge de la fricción y el apareamiento. El resto ocurre solo, incluso sin que tu intervención sea necesaria. Para el texto sólido, el autor es una idea prescindible.

Terror de enfrentarme al mundo cuchillero sin la ceguera de Borges, sin ese pasaporte a lo íntimo literal. Agregarle cualquier adjetivo a la demencia de estos días supondría renunciar por analgesia a la memoria de mañana,—el corazón quiere pararse, el corazón amenaza pararse, ven sácame de aquí, arráncame de aquí, tú que dices amarme, sálvame—. La indigencia moral de los políticos, la ausencia de intención decente, la línea de Stalingrado profanada, los hechos desplazados por los dichos. Bach como único antídoto universal e infalible. Ruido, ruido, demasiado ruido. Olvida la primera línea. Escribe lo que sea. No es preciso que vayan bien las cosas para hacerlo. La escritura es un hábito, una simple sucesión de rituales. Vivir no es más que una sucesión más o menos previsible de rituales. Pocas veces una decisión es mejor que otra. El acierto, la felicidad y el alivio, sólo accidentes.

Elegí esta prisión. Todas mis prisiones. No puedo pedir más de lo que tengo. No puedo culpar a nadie de la nostalgia. No puedo, a estas alturas, esperar tanto del amor, tanto de mí misma, ni salvarme por la literatura. El gusto por los místicos dejó profundas e insidiosas huellas. Abro el libro que me fue regalado dos veces: estar mucho contigo, conquistar dos noches, un paréntesis, lograr que adopten la consistencia total del tiempo, saciar mejor este apetito endiablado. Boca a boca.

Una pasión reciente: la arquitectura de Tadao Ando. Las escaleras, el agua absorbiendo las sombras de los edificios. El museo de Literatura de Himeji. Cuántas veces lo simple se confunde con lo fácil de entender. Hasta qué punto una construcción es capaz de reflejar la ausencia de quien lo contempla y al mismo tiempo, su vocación de vaciamiento. Hormigón liso, marca de encofrado visible. Sólo la superficie despojada de adorno es capaz de captar plenamente la luz.

Antes de afrontar la escritura, Arvo Pärt. Spiegel im Spiegel. Me concentro en la pantalla de reproducción: plenoptic, alchemy, ambient, ondas, ameba, círculos de humo, vox, llama, fuente, partícula giratoria, bruma, velocidad, caída, burbuja, velocidad, vértigo, torbellino, calma relativa. Todo deja de existir, salvo los ojos y los oídos. La música acaricia el callo de la progresiva sordera, los ojos se abandonan al gozo disperso persiguiendo al sonido en sus fugas. Me disuelvo en el agua, me hago ceniza en el fuego, veo la totalidad de mis posibilidades y ninguna. Me desprendo de la expectativa de obtener de la escritura cualquier otra cosa ajena a la escritura misma. Entonces llega la palabra a la que las demás siguen. Ideas como virutas de hierro cerca de un imán.

‘Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo’.
Gabriel García Márquez, Cien Años de Soledad.

Nada hay nuevo bajo el sol, de modo que el acto creativo consiste en empujar o romper las reglas, asociar u ordenar lo ya existente, delimitar el mensaje a un marco o liberarlo de él, decir lo ya dicho de una forma que tenga la cualidad del origen.