Deprecated: Function set_magic_quotes_runtime() is deprecated in /home1/librodel/public_html/elfloridobyte/textpattern/lib/txplib_db.php on line 14
el florido byte: historias mínimas
el florido byteTOP 100 WEBLOGS .
edición nimage : 22 : 07 : 2006
historias mínimas
páginas

Roger (Syd) Barrett (1946-2006).

I’m only a person whose armbands beat
on his hands, hang tall
won’t you miss me?
Wouldn’t you miss me at all?
Syd Barrett, Dark Globe.

El resto de los miembros de Pink Floyd se aseguraron de que siguiera recibiendo los royalties que le correspondían. Después del fulgor, de la música, de la montaña rusa mental, vino un retiro precoz y tranquilo en un cottage de los suburbios de Cambridge. Paseaba, iba en bicicleta a hacer los recados, volvió a su nombre, y a los hábitos que ordenan el genio (la locura) por horas, por días y semanas, esa ternura de los ritmos corrientes.

Sólo la escuché una vez, entre otras voces, en una antología selecta de ópera. Dicen que fue la voz más potente desde la Callas. Esta noche, después de su muerte, y a falta de disco que poner en la platina, abrí varios casts clásicos, con entrevistas que se le hicieron y piezas comentadas. Creo que será una de esas pasiones póstumas: todo cuanto dice, su carcajada mezzo, su inteligencia a la hora de hacer teoría de la música y su voz, me han llegado dentro. Para este obituario sólo puedo recurrir a una imagen: la suya, amortajada y conectada a un gotero, fulminada por el cáncer, subida a un escenario para cantar de forma sublime dos cantatas de Bach, Ich habe genug (Ya es suficiente), y Mein Herze schwimmt im Blut (Mi corazón está bañado en sangre). Me fascinan las personas que se enfrentan a la muerte con naturalidad, como a cualquier otra circunstancia de la vida. Me fascinan porque para entregarse a ese último y temido goce, es preciso haber alcanzado un grado de disciplina, de desapego, un sentido de ofrenda, una capacidad absoluta de inmersión el más íntimo de todos los lenguajes, el que eclipsa el resto: la música que todos somos, sin ser muy conscientes.

Otis B. Driftwood : Zidane: ‘Zidane ha llegado a ese punto en el que puede permitirse decidir cómo quiere acabar su carrera de futbolista: ha llevado a su selección, por la que nadie daba un duro hace tres semanas, a estar entre las cuatro mejores del mundo, superando escollos nada fáciles como España y Brasil, contribuyendo a un juego tan preciosista como efectivo (ése que se ha echado de menos en otras selecciones “favoritas”) con detalles de calidad y una elegancia que, al menos a mí, me han hecho reconciliarme temporalmente con éste deporte, porque hacía tiempo que no veía jugar así a alguien. Detalles aparte, “Zizou” tiene todas las papeletas para rematar la faena con, incluso, un título, el último de su carrera y posiblemente el que mejor sabor de boca le deje’.

Hemeroteca :: La Voz de Galicia : El general Custer se busca la muerte: ‘El hombre se llamaba George Armstrong Custer y era un auténtico mentecato. Era, además, un valiente, y eso lo convertía en el peligro fundamental para las tropas a su mando, los hombres del Séptimo de Caballería’.

Esta es música que da la impresión de que podría fluir de manera continua, como si no tuviera un principio y un fin; lo que escuchamos, de hecho, es una sección de algo que ha comenzado eternamente y que continuará sonando siempre.
György Ligeti.

Recuerdo la textura del momento, los auriculares de profesional, las lágrimas resbalando por la esquina de los ojos antes de empapar el terciopelo del sofá, la luz indirecta de una lámpara de pie, una reproducción del bosque de hayas de Klimt, la portada del disco: el Concierto de Cámara, las Ramificaciones. El sello de la Deutsche Grammophon, las vistas brumosas al Paseo Marítimo, los atriles, el niño de los músicos de la Sinfónica se había quedado dormido en el otro sillón. Me esperaban en casa para cenar. Era la primera vez que oía de Ligeti más allá de 2001, Odisea en el Espacio. Volví andando bajo la lluvia, hechizada por ese sonido único.

‘La fotografía, como todos sabemos, no es en absoluto real, sino una ilusión de realidad en la que creamos nuestro propio mundo privado’.
Arnold Newman, 1918-2006.

Lo que hace al fotógrafo es el instinto visual, la mirada yendo al encuentro de sí misma en otra parte, la capacidad de congelar para el observador profano, una emoción en el tiempo fugaz.

Lo que surge en la foto suele ser adivinación, lectura de secretos o extraño vaticinio. Ruido de respiración en la boca de una cerradura. Newman tenía un rostro que parecía la fusión de los retratos de Umberto Eco y Fernando Savater, la sonrisa opulenta de los hedonistas y una habilidad única para conseguir que los tímidos o los prudentes le permitieran hacer su disparo.

Pistoleros/Putas y Dementes (Greatest Hits): MORIR EN EL PARAÍSO: ‘Como revelaría luego la autopsia, Analinda no murió por accidente. En su cuerpo y su cráneo había moretones y raspaduras que llevaron a la hipótesis que alguien muy grande y fuerte la había mantenido bajo el agua hasta que se ahogó’.

das Mystische 2.0 Enrique Bustamante : EL ORÁCULO: ‘El fútbol –estamos de acuerdo- no es una cuestión de vida o muerte, aunque a mí siempre me lleva a un planeta lejano de rostro conocido y solidario. En el planeta aparece Ben Barek y otros gladiadores particulares (¿Gárate, Garrincha, Maradona?) que habitan en el sueño y se niegan a abandonar la partida’.

Seguramente se la recordará por esas esquirlas de canto que se prendieron al inconsciente colectivo: ‘como una ola’ o ‘se nos gastó el amor de tanto usarlo’.

Por fortuna, la misma ola se llevará el obsceno estudio de su muerte a cámara lenta, el merodeo de la carroña sensacionalista alrededor de su casa, las dos muertes falsas y la última, verdadera.

Algunos la recordaremos por lo que era: una chica de Chipiona, que alguna vez cosió, hasta sentir la llamada, voz generosa que podía arrancarse con una saeta en una catedral hasta poner los pelos como escarpias, o con un hot jazz en jam session. Un hot jazz con leve acento gaditano.

PUENTE AÉREO: El tonto y el bocón: ‘Desde que pude ver en DVD una compilación de sus más emocionantes peleas, Mohamed Ali se convirtió en uno de mis héroes culturales.

De Alí se puede decir muchas cosas, menos que haya sido un boxeador discreto y sencillo. Alí se consideraba el boxeador más hermoso y el más veloz y aún ahora repite en las entrevistas que le quedan dos objetivos en la vida: mantenerse bello y peregrinar a la Meca’.

ClubCultura.com – Cultura iberoamericana, literatura, cine, musica y fotografia: Pompeo & Wanda: Gonzalo Garcés: ‘A mediados de los años 80, en occidente, había dos opciones ideológicas viables: o Playboy o Penthouse. Más o menos cuando Reagan empezaba su segunda presidencia, mi padre volvió de un viaje con un fajo de revistas prohibidas en Chile. Yo tenía once años y creo que entendí todo lo que había que entender’.

Página/12 Web :: radar :: La fiesta inolvidable: Por Rodrigo Fresán: ‘Con la excusa de celebrar el estreno de un ballet experimental producido por Serge Diaghilev, un inglés excéntrico organizó en mayo de 1922 una comida en un hotel parisino con una única idea en la cabeza: sentar a la mesa a los cinco grandes nombres de ese apoteótico modernismo que estaba redefiniendo el siglo. La cosa no salió exactamente como pensaba. Pablo Picasso hizo su entrada mudo como una efigie; Igor Stravinsky, con una notable mala onda; James Joyce, con una alevosa borrachera irlandesa; y Marcel Proust, recién después del postre. Ahora, aquella noche con la que tanto se fantaseó, y en la que se produjo el encuentro más extraño del arte del siglo XX, es reproducida bocado a bocado y copa a copa en el exhaustivo A Night in the Majestic’.

#16 The Victorian Internet de Tom Standage – 1 de mayo de 2006: ‘Toda época se cree única, el esplendor de la historia humana, el punto más alta que no se puede superar, la cumbre. Y por tanto, las experiencias de la época son muy diferentes a las de cualquier momento de la historia y sus logros únicos. La nuestra también lo cree y, es más, está convencida de haber unido al planeta por medio de un vasto sistema de comunicación que ha aplanado la geografía. Tom Standage en The Victorian Internet dice que no, que nuestra experiencia con Internet sobre todo repite la experiencia de la era victoriana con el telégrafo. Es más, los victorianos fueron los primeros en aniquilar las distancias. En un mundo en que la información sólo podía viajar tan rápido como el medio de transporte más veloz, la posibilidad de enviar un mensaje de ida y vuelta desde Londres a Bombay en cuatro minutos sí que fue toda una revolución: algo que alguien no había visto nunca antes’.