Los labios húmedos de Lucy apretando la goma del lápiz, antes de formular por escrito las dos preguntas más caras. ¿Quién soy? ¿Cuál será mi nombre después de la primera estación del placer? Envidiábamos la muerte que hacía brillar a Alex en sus ojos todavía inocentes. Billie Holiday sonaba de fondo. Hería más que el sol toscano su belleza. Nos hicimos de pronto muy viejos.