Dicen las malas lenguas que un letrero adornaba los hogares en los que las coyundas reproductivas adornaban la cama. Dejando aparte la razón de ser de las coyundas, la razón de ser del letrero era la de hacer patente que la pareja contaba con el permiso del rey. El letrero significaba: “Fornication Under Consent of the King”, es decir “Fornicación bajo consentimiento real”. Dejemos, pues, a los amantes entregados al alivio que conlleva la ejecución de un placer consentido y aliviemos nosotros nuestras iras y desprecios a través del lenguaje, pero con la autoridad que nos da el sabernos en el respeto de todas las normas de la educación. Añadamos, pues, a nuestro clásico “que te jodan”, cualquiera de las siguientes alocuciones que harán al aludido tolerar la primera parte de la arenga por respeto a la segunda:
...pero con el beneplácito real.
...una vez conseguida la aprobación del Rey
...y que Su Majestad lo sancione.
...según está expresado en el Real Decreto vigente.
...previa regia aprobación.
...no sin antes demandar la soberana venia.
Amén.
Ni que decir tiene que la tal teoría del letrero no es real, puesto que la fornicación alude al ayuntamiento fuera del matrimonio. Existen variadas teorías sobre la etimología de la palabra “fuck”. Si nos hacen adquirir fineza en el arte del denuesto, y además son motivo de jocundidad allá donde se oigan, bienvenidas sean.