Afirma Roy Ascott: ‘Cuando se suprimen los límites geográficos, la agresión territorial es tan irrelevante como la política polarizada. El único imperativo es estar conectado. Hoy en día incluso el self – el yo – es permeable.’
Hablemos de la crítica. Hablemos de hackers. Hablemos de netactivismo. Hablemos de hacktivismo. Hablemos de propiedad intelectual (Copyright, Copyleft, Copyfight, p2p). Hablemos de la ilusión de la impunidad. Hablemos de las limitaciones a la libertad en Internet.
Net Art es aquel arte que (sólo) se expresa en la red y a través de ella. Si Chema Madoz tiene una página en Internet donde se exhiben sus fotos, no está haciendo net art, pero ¿es net art una obra que emplea fotos de Chema Madoz, con su permiso o sin él, añadiéndole textos, de elaboración propia o ajena, video y sonido, mp3 o cualquier otro soporte sonoro, propio o ajeno, obtenido legal o ilegalmente, para dar forma a un trabajo virtual dotado de significado artístico?
La palabra creación entra en zonas grises. Las zonas grises inevitablemente hablan de límites, los degradados son tránsitos que funcionan como límites.
Escribe Manuel Castells: ‘En la era de la información, la matriz de todo desarrollo (tecnológico, económico, social) está en la innovación, en el valor supremo de la innovación que, potenciada por la revolución tecnológica informacional, incrementa exponencialmente la capacidad de generación de riqueza y de acumulación de poder. Pero innovar no es un valor obvio. Debe estar asociado a una satisfacción personal, del tipo que sea, ligado al acto de la innovación. Eso es la cultura hacker, según Himanen. El placer de crear por crear. Y eso mueve el mundo, sobre todo el mundo en que la creación cultural, tecnológica, científica y también empresarial, en su aspecto no crematístico, se convierte en fuerza productiva directa por la nueva relación tecnológica entre conocimiento y producción de bienes y servicios. Se podría argumentar que, así definido, hay hackers en todas partes y no sólo en la informática. Y ése es, en realidad, el argumento de Himanen: que todo el mundo pueder ser hacker en lo que hace y que cualquiera que esté movido por la pasión de crear en su actividad propia está motivado por una fuerza superior a la de la ganancia económica o la satisfacción de sus instintos.’
El placer de crear por crear no hace la creación inocente. ¿Realmente se suprime la agresión territorial ante la falta de límites? Net art es, fundamentalmente, interacción y comunicación.
‘El público es el responsable de lo que ve y del mundo que crea. Como artistas esperamos mucho del público: un visitante debe de llegar a formar parte del sistema para darse cuenta de que no existen soluciones predefinidas de lo que hay que hacer y lo que hay que ver y que, en cambio, la obra de arte se desarrolla por su interacción’, aseguran Christa Sommerer y Laurent Mignonneau.
¿Cómo se distribuye entonces el peso de las responsabilidades? ¿Qué normas establecen esas responsabilidades?