Sirenas. La sierra de los bomberos. La voz suave de la médica del Samur. No se mueva. No se mueva. Tranquilo. Vamos a ayudarle. Es un simulacro, pienso. Nada me duele, no siento la sangre. No se duerma. Hábleme. Faros de cruce, el sonido del intermitente. La colisión. Mira, papá. Ya sé. Mai en el trampolín de la piscina, sus adorables piernitas regordetas, su bañador azul. Mira como ya sé. No se duerma. No se duerma. Hábleme.
Marta corriendo hacia mí por la playa, verano del setenta y seis. Sombrillas. Inge, Lotta, la nevera portátil. Meses felices. El balón azul de Nivea. Mi amor, bésame. No se duerma, hábleme. Siga hablándome. No tardaremos en sacarle de ahí. Aspas de helicóptero. Hierros retorcidos, cercenados. Chispas, luces. ¿Siente esto? No responde, va en caída. ¿No podéis darle más caña a la sierra? Se nos va. Ha perdido un pie. Tiene seccionada la femoral. ¿Cómo quieres que le haga un torniquete? No llego. Mira, papá. Ya sé. Mira como sé. Chapuzón, patito torpe en la piscina. ¿Has visto como ya sé? Sí, mi amor, una campeona. La campeona de papá. ¿Por qué las jirafas tienen el cuello largo, Papá? Mmmm. Déjame que lo adivine. Yo lo sé, yo lo sé, yo lo sé. ¿Te digo el secreto? Vale, me doy por vencido. Para darle besitos a los angelitos. ¿Has visto como ya sé nadar? ¿Has visto? ¿Qué si lo he visto? Ya verás cuando le pongamos la cinta a mamá, lo contenta que se va a poner. Cecilia ha tenido un accidente. ¡Qué dices! Lo acaban de decir por la radio. Chocaron contra un carro de bueyes. Está entrando en parada. Déjalo. No hay nada que hacer. Déjame intentarlo, al menos. Si me sujetas por las piernas puedo intentar el masaje. Cris. Para. Por mucha prisa que se den no servirá. Déjalo. Déjalo. No puede ser, joder. Tres paradas hoy. Odio este curro. Pero si estoy andando. Necesito encontrar mi móvil. Debe ser Marta. Allí está, debajo de ese pie. ¿No lo oyen sonar? Es mi móvil. ¿De quién es ese pie que sangra? Mira, papá. Yo solita, no como antes, y sin flotadores. Es que mi niña ya es grande. La campeona de papá. Un simulacro. Pero si no he visto la película de tu vida que dicen que te pasa por los ojos. Sirenas. Verano del setenta y seis. Marta corriendo hacia mí por la playa, contra el sol. Que alguien coja ese móvil de una puta vez.