Deprecated: Function set_magic_quotes_runtime() is deprecated in /home1/librodel/public_html/elfloridobyte/textpattern/lib/txplib_db.php on line 14
el florido byte: Prénom maudit | alquitara
el florido byteTOP 100 WEBLOGS .
edición nimage : 22 : 07 : 2006
cuaderno de internet y cultura

Dale el pésame de mi parte a tu hermano, si recibes noticias de él, dijo, tras certificar la muerte del viejo Veilleux. Será duro para él volver un día desde tan lejos y descubrir que ya no está. Asintió con un gesto mudo y cerró la puerta para amortajar, a solas, el cadáver. Pudo oír el Ford del médico alejándose. Iba a atender un nacimiento a pocos kilómetros.

Al entierro sólo acudieron los dos únicos amigos de su padre—pescadores—, el sacerdote y ella misma. Hélène, entonces embarazada de ocho meses, rezó para que su bebé no cargara con la condena que pesa sobre los descendientes de quien dio caza, frente las costas de Nueva Brunswick, al último visón marino. Parió en la cocina, sin ayuda de matrona.

Seis años más tarde, y pese a que la crianza transcurrió sin aparente novedad, advertió los primeros síntomas: hirsutismo, gesto huraño, merodeo por las rocas, avidez de pescado crudo, incapacidad de articular palabra más allá de cortos y sobrecogedores ruidos guturales. Sin gota de llanto que derramar ya, cavó una fosa en la trasera de la casa, bajo el tendal de alambre. Tardó dos días. Mejor no esperar a que se extienda la desgracia, pensó. Estaba sola, ya no contaba con los brazos de su padre para ayudarla. La tumba de Martin tardó semana y media en ser lo bastante honda para que él cupiera en ella. Así cesaron los sangrientos ataques que tenían en vilo a los habitantes de la zona. Mezcló una dosis letal de digitalina con la compota de ciruelas. El niño se quedó dormido y al cabo de unos minutos, notó su corazón agitarse bajo la camisa antes de detenerse por completo. No llegó a despertar. No sintió dolor, al menos eso es lo que quiso pensar. Toda la pena del mundo le quedaba a ella. Si Dios quiere, no por mucho tiempo, se dijo, abrazando el pequeño bulto inerte.

Al día siguiente bajó al pueblo a alertar de su desaparición. Como solían ver a la criatura en las rocas, se le dio por ahogado: un golpe de mar arrastra como brizna cuerpos tan frágiles. En estas costas un ahogado se soporta con más facilidad que un maldito.

Con el incendio, la estirpe de los Veilleux se extinguió hasta las cenizas la madrugada del ocho de enero de 1939.

10 de junio de 2006
comenta

'nombre', 'correo' y 'comentario' son campos requeridos.

nombre

correo

página web