Deprecated: Function set_magic_quotes_runtime() is deprecated in /home1/librodel/public_html/elfloridobyte/textpattern/lib/txplib_db.php on line 14
el florido byte: Lorraine Hunt Lieberson (1954-2006) : La querencia póstuma | alquitara
el florido byteTOP 100 WEBLOGS .
edición nimage : 22 : 07 : 2006
cuaderno de internet y cultura

Sólo la escuché una vez, entre otras voces, en una antología selecta de ópera. Dicen que fue la voz más potente desde la Callas. Esta noche, después de su muerte, y a falta de disco que poner en la platina, abrí varios casts clásicos, con entrevistas que se le hicieron y piezas comentadas. Creo que será una de esas pasiones póstumas: todo cuanto dice, su carcajada mezzo, su inteligencia a la hora de hacer teoría de la música y su voz, me han llegado dentro. Para este obituario sólo puedo recurrir a una imagen: la suya, amortajada y conectada a un gotero, fulminada por el cáncer, subida a un escenario para cantar de forma sublime dos cantatas de Bach, Ich habe genug (Ya es suficiente), y Mein Herze schwimmt im Blut (Mi corazón está bañado en sangre). Me fascinan las personas que se enfrentan a la muerte con naturalidad, como a cualquier otra circunstancia de la vida. Me fascinan porque para entregarse a ese último y temido goce, es preciso haber alcanzado un grado de disciplina, de desapego, un sentido de ofrenda, una capacidad absoluta de inmersión el más íntimo de todos los lenguajes, el que eclipsa el resto: la música que todos somos, sin ser muy conscientes.

No hay belleza sin intensidad. Todo lo intenso es breve y se sostiene en vilo, pero por esa misma cualidad perdura. No me refiero a la intensidad que ejerce sus fuerzas sobre el silencio, sino a la que concentra el mayor número de significado, con la menor cantidad de medios, en el menor tiempo posible, demostrando de ese modo, que las medidas con las que tratamos de explicar el mundo, son escasas, que nuestros propios significados nos aturden y nos exceden. La vida es una voz trepando octavas hacia otras dimensiones. Una larga y accidentada ceremonia de restauración, no de deterioro, como habitualmente la entendemos.

Hace poco, con sordera de otitis, vi a un hombre sentado en una escalera, pintando. En la radio sonaba el Magnificat, pero no lo reconocí. La mano dejó la brocha y planeó en el aire, acariciando algo invisible, por un momento. Sentí que una fuerza poderosa lo está cambiando todo, que cada vez es más inútil detenerse en juicios o etiquetas. La vanidad de la melómana no sufrió por no saber. Esta noche volví a sentir algo parecido: llegué justo a tiempo de dejarme llevar por lo que un hallazgo tardío propone.

Hunt Liberson llegó a trasladarse a la cárcel de mínima seguridad de Mazatlán (México) para vivir con su novio que entonces cumplía condena. Pienso que el modo en que uno hace una cosa es el modo en que hace el resto de las cosas. Sólo la coherencia de un mensaje interior llega a aquellos ámbitos que la mayoría reservan al secreto, sólo vale la pena existir corriendo riesgos, sólo se está vivo si se lo está también en los límites. De eso se trata la integridad, después de todo.

Cuanto nos ocurre es algo que aceptamos o elegimos. Siempre tenemos la última palabra sobre nuestra manera de vivir, de amar o realizar un arte. También la tenemos sobre nuestra forma de morir. Ella parece haberla vivido como una emoción semejante a su alegría por la música.

Más allá de barreras idiomáticas, abran este enlace y escúchenla. Escuchen esa risa fabulosa, hablando de su final inminente. Escúchenla como si no fuera necesario interpretarla o traducirla. Tómense tiempo y cómprense cualquiera de sus discos para disfrutarla. Háganse ese regalo. Yo lo haré.

On Point : The Passion of Lorraine Hunt Lieberson

7 de julio de 2006
comenta

'nombre', 'correo' y 'comentario' son campos requeridos.

nombre

correo

página web