el florido byteTOP 100 WEBLOGS .
edición nimage : 22 : 07 : 2006
cuaderno de internet y cultura

En torno a los mecanismos de fidelización en el universo de las bitácoras.

Instrucciones para domesticar a un lector

- Para vender el producto (blog/yo) conviene hablar de él y hacer que otros también lo hagan.

- El cliente (lector) siempre tiene la razón. Hay que darle facilidades, nunca complicarle la vida. Organizar la información de tal modo que no tenga que perder tiempo buscándola. El tiempo (propio y ajeno) es un bien muy preciado en los tiempos que corren.

- Para lograrlo, es mejor un texto corto y frecuente que uno largo y retórico. Frases cortas y declarativas, títulos que encierren un sentido completo.

- Conviene, como bien señaló H. Casciari, bajar el nivel de complejidad de los contenidos, enfocando en la diversión más que en la pedagogía.

- Dispersar es debilitar la atención. Cuanto más concreto el material, más posibilidades hay de que genere un apego.

- El blog ha cumplido la profecía de Warhol. Un post puede darnos, con muy poco esfuerzo, nuestra dosis regular de 5 minutos de atención y de fama. En esto conviene no abarcar más de lo que puede apretarse, no desear 6 minutos, ni todos los días.

- Cualquier expectativa puesta en otro y no en uno mismo, suele decepcionar a la larga. Una garantía de satisfacción duradera es escribir lo que a uno le gustaría leer. Complacerse como lector, recibiendo cualquier otra muestra de aprecio, admiración o reconocimiento como una suerte añadida.

- Alimentar el deseo que toda persona tiene de nuevas experiencias. Ese deseo es el motor del cambio, la máquina que mueve el mundo. Proyectar una voz propia, única. Escapar del meme, del calco, de lo seguro, de lo previsible.

- Evitar una autorreferencia excesiva. La primera persona permite controlar la información y camuflar las carencias del oficio, pero puede entrar en conflicto con el ego del lector. Cierta información personal puede provocar morbo y atracción. Demasiada inducirá al hastío. Los sabios rara vez dan la impresión de ser ingeniosos. Mallarmé decía que definir es matar y sugerir, hacer creación. Hacer uso extraordinario de lo ordinario. Hacer uso prudente de lo irrelevante o convertirlo en una virtud.

- Todos buscamos respuestas, pero algunos también tenemos sed de preguntas. Un blog debería dejar espacio al pensamiento del otro, empujarle crecer, a crear y a sacar sus propias conclusiones.

- La belleza no siempre es invisible a los ojos. En internet, la forma en que la información se dispone, así como el conjunto estético que la enmarca y organiza son factores decisivos a la hora de asegurarse la atención y fidelidad de los lectores.

- La belleza está en el ojo del que lee. Conviene que sepamos recordarle al lector que hay un don en su mirada.

- El silencio es al blog lo mismo que a una partitura.

- Todos los lectores tienen una debilidad y la mayoría de ellos no son originales al elegirla. Analizar, aprender, leernos y leer a otros de un modo crítico, nos permite descubrir qué hace que nos lean y nos sean fieles.

- Tiran más dos tetas que dos carretas. Las preocupaciones básicas son simples y comunes a todos. La subsistencia, el miedo, el sexo, el deseo y las demás emociones primarias deberían hacerse un lugar en la continuidad del blog. El arte de la seducción consiste en el adecuado manejo de las carnazas y los cebos. Seducir es hacer que alguien se distraiga de todo lo demás, para consagrarnos atención exclusiva, pero sobre todo que nuestro encanto le induzca a pasar por alto nuestros defectos.

- Saber qué quiere el otro y adelantarnos a sus necesidades es nuestra mayor baza: hacernos indispensables en algún sentido, sin que eso se traduzca en una dependencia en el ámbito de lo real.

- Los retiros y tiempos muertos permiten respirar a un blog y a las personas que los leen. Una necesidad constantemente satisfecha corre el riesgo de ahogar el deseo. Evitar la minuciosidad y la verborrea. Terminan por causar indiferencia.

- Introducir regularmente variaciones en la temática y en el ritmo. Interesar es orientar.

- Huir de las devociones personales. El blog no es la vida, no es el hogar, no es la realidad. El lector es cómplice, transeúnte, visita, cliente, pero rara vez amante. Si no lo tenemos claro, cualquier pacto establecido con él es frágil, pudiendo disolverse en cualquier momento, dejándonos la extraña impresión de haber sufrido una pérdida real.

- Un post, una nota, un parche ‘tira’ de ti hacia dentro o no lo hace. Es así de simple. Uno debe intentar ser apasionado y creativo en el blog, igual que en la vida, por puro y sano egoísmo.

- La risa es el mejor afrodisíaco. La diversión, una garantía de excitar el área de recompensa del cerebro en el que se fraguan las adicciones. Para que nuestro blog sea elegido entre los 53 millones que habrá en el mundo al final del 2005, debe ser como un área de descanso en la autopista. Un área de descanso lujosa, si se quiere, pero nada más. Internet es un viaje interminable. El lector, como nosotros, siempre está de paso. En ese aspecto, la Red sí guarda estrecho parentesco con la vida.

Cruzar el mar confundiendo al cielo (1 de 7)
Cruzar el mar confundiendo al cielo (2 de 7)
Cruzar el mar confundiendo al cielo (3 de 7)
Cruzar el mar confundiendo al cielo (4 de 7)
Cruzar el mar confundiendo al cielo (5 de 7)
Cruzar el mar confundiendo al cielo (6 de 7)
Cruzar el mar confundiendo al cielo (7 de 7)

26 de abril de 2005
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