Él fue a comprar un manual para las oposiciones en El Corte Inglés; ella le dijo que también era dependiente en Carrefour. Conversaron, se fueron ocultando de la mirada del encargado de planta para que no le llamara la atención a ella, y él acabó llevándose, junto a su manual, una versión ilustrada del Kama Sutra y una recopilación de poemas de Ángel González.
No ha vuelto a verla.