- Las neuronas se parecen a los adoquines en que las tratamos a pisotones.
- Los adoquines se diferencian de las neuronas en que, cuando se gastan, los podemos cambiar.
- Es más, ciertos adoquines son reemplazados al gastarse por otros nuevos, aunque no sean necesarios, sino que incluso son más dañinos.
- Lo terrible es que estos adoquines son los más numerosos.
- Y, por supuesto, más numerosos que las neuronas.