Goma de Borrar: UN TAL ANTONIO CERVANTES, Por Efraim Medina Reyes: ‘Entretanto el mundo aclamaba a García Márquez, Mutis y Botero, entretanto el dinero entraba en sus cuentas y el prestigio y las condecoraciones relucía en sus pechos. Cada vez que alguno de ellos se echaba un pedo, enseguida algún país de Europa le daba un premio o una medalla acompañada de un buen fajo de billetes. Y se echaron muchos pedos, tantos que empezó a salir de sus brillantes culos una verde polvareda donde se veía el mágico y exuberante espíritu caribe con su impenetrable selva y sus montañas hasta el cielo, sus perfectas palmeras y su mar embravecido, sus hembras salvajes y sus arrogantes machos, la fertilidad implacable de su flora y fauna, sus piedras preciosas al borde de los caminos y sus entrañas repletas de petróleo y, atravesando aquel paraíso, la pomposa y afortunada miseria donde los abuelos contaban historias que servían de fuente inagotable para la desaforada imaginación de estos artistas’.