El cuaderno de Otis B. Driftwood: Un Paseo por Viena: ‘Escribo rodeado de un extraño mundo, compuesto de elegantísimas recepcionistas, de camareros de camisa de hilo blanca y chaleco rojo sin mangas, de doncellas de negro con cofia y delantal, que en otras circunstancias formarían parte de una muy elaborada fantasía erótica, pero que hoy se limitan a recogerte el plato y preguntarte si te ha gustado el “strudel” de manzana’.