Salidas de emergencia: Las miradas del tiempo: ‘Llegó por correo, precintado y sin remite. Envuelto cuidadosamente en papel de embalar encontré un ajado cuaderno de raídas tapas negras. No sé quién me lo envió, ni las razones que le impulsaron a ello, ni cómo dio con mi dirección, que nunca he declarado aquí. Pero estoy seguro de que tenía que ver con aquel apresurado escrito sobre el funcionario Pulpenski y sus compañeros de viaje. Era el diario personal de Wassily Sigiloff’.