bluelephant’s ballad (they don’t exist, it doesn’t matter): Dos suicidios y un piso secreto: ‘Dorita era dueña de la colección más grande de cine de horror italiano de latinoamérica. Ella misma la había recopilado lentamente durante sus casi veinte años de vida en Milán y posteriormente Génova donde trabajó —para los mejores— como maquilladora, asistente de utilería y víctima incidental cuando no llegaba el extra. También participó, por falta de plata, en cuatro películas pornográficas’.