el florido byteTOP 100 WEBLOGS .
edición nimage : 22 : 07 : 2006
cuaderno de internet y cultura

‘Un libro se acaba ahí, sólo en el momento en el que tu mano se queda feliz, y no antes. También hay otro síntoma, que no sé explicar bien, pero consiste en que el libro no quiere que lo trabajes más… si lo corriges más o lo rehaces, te repele.

Hay una maquinaria invisible detrás de cada página, una maquinaria que el lector no ve, y no debe verla, porque si la ve, el libro ya no es bueno. Y esa maquinaria sólo funciona gracias a una cosa: trabajo. El trabajo es el que te permite hacer creíble el relato, vertebrarlo, enlazar sus elementos, organizar la obra, porque si sólo hablamos de emociones en estado bruto, ¡vaya caos! ¿El duende? Bah, sólo creo en el trabajo.

Hay que partir de una base: un libro nunca sale como lo has planeado. En mis primeras obras intentaba trabajar con un plan muy detallado, supongo que porque tenía mucha más inseguridad que hoy y entonces pensaba que un plan tan estudiado me iba a ayudar. Pero eso no es verdad.

Está claro, cuando un libro es bueno de verdad, es como un organismo vivo, y entonces dan igual los planes que se hagan con él.

El libro perfecto es ese que parece escrito sólo para ti. A mí me ha pasado con Chéjov; lo leía y pensaba: “Es sólo mío”. Sentía celos. Compartirlo con otros lectores era como si compartiese a una mujer.

Los escritores realmente buenos no son envidiosos’.

Antonio Lobo Antúnes.

12 de diciembre de 2005
comenta

'nombre', 'correo' y 'comentario' son campos requeridos.

nombre

correo

página web