En un bosque extranjero: El corazón de las tinieblas: ‘Quienes le oyeron hablar en inglés se asombraron de su pésimo acento, ininteligible a veces. Virginia Woolf anotaba el 23 de junio de 1920 en su Diario que Conrad es “un extranjero que habla un inglés roto.”
El asombro era mayor porque aquella carencia que hasta Valèry, un francés, detectaba, contrastaba con la calidad de su inglés escrito’.