La Baliverna: ‘ayer en arranque de no sé qué furor tanguero me fui un rato al club español, salón todo de mármol y dorados, de arañas, luces, alfombras coloradas y preciosuras varias cuidadas con esmero. todo resiste allí elegante al paso del tiempo. igual que las señoras que allí asisten. valga como ejemplo una lindísima mujer de unos setenta y pico, delgadita con su blusa negra y su pantalón tan sobria e impecable que me sorprendió cuando, antes de entrar a la milonga me dijo: me voy a arreglar, me voy poner el solero’.