ínfimos urbanos: la aristocracia de la tristeza: ‘Podríamos decir: escribir es una de las maneras de no comprender el mundo. En este sentido, seguir escribiendo es esbozar una lectura del universo (aun cuando esa lectura sea exhibir que no sabemos cómo leerlo, ni vemos nada legible). Así el escritor genera una fantasía, una interpretación. La fatalidad de su obra reside en que no sabe cómo ingresar en ese mundo creado. Es para los otros’.