ínfimos urbanos: sequía: ‘Un blog ejerce el ansia de la novedad: todo lo que se precipita en el pasado, cesa – casi inmediatamente – de existir. Salvando algún trasnochado, nadie regresa en el camino de un blog: su trama se dilata, invariablemente. La palabra escrita, sin embargo, inflige la blanca virginidad del papel invocando algún tipo de perpetuidad más eficaz que la liviandad del viento en que son tejidos los desvaríos de las almas embebidas de desvelo y soledad. Paradójicamente, escribir es, a un tiempo, el intento de arrojar cosas de sí y de aferrar esas mismas cosas a algo que dure un poco más que la voz furtiva’.