Kaputt.it » Blog Archive » El delicioso terror: ‘Sin embargo, ello no resulta óbice para que exista una fracción de segundo, la que sucede apenas la mujer se ha despojado de la última pieza de su atuendo, que resulta, por su violencia, en extremo aterradora.
La casi perfecta desnudez (realzada por el contraste que se verifica en la conservación de un elemento espúreo como un sombrero o un chal o derechamente sólo el maquillaje) que espera el urgente socorro de un asistente o de la abrupta irrupción de la noche que venga a cubrirla, que es decir el resto de la cuerda desgarrada, se asemeja peligrosamente a la muerte y la inquietud en el público al desconcierto que suscita una pérdida cuando es irreparable’.