‘Los que no entendemos este mundo nos refugiamos en extraños códigos, con leyes propias, que vamos aprendiendo poco a poco. Nos creemos mensajes como el que asegura que quien mejor escribe mejor piensa. Por eso aprendo gramática, intento diferenciar la hipérbole del hipérbaton, sin descuidar la hipérbola. Y, lanza en ristre, me enfrento a los acentos, sueños con las haches y me chirrían los oídos al comprobar en la radio lo raro que habla la gente. Cuando entienda mejor el lenguaje espero comprender un poco el mundo’.
La Coctelera: liber, libro, libre – ¿Por qué escribo? (I).