kiki de montparnasse: Epílogo: ‘El primer impacto lo recibió en el pecho: las placas del electroshock estaban frías pero no lo notó. Su cuerpo se sacudió como si quisiera alzarse del asfalto y saltar de una zancada hasta el cielo. Si le hubieran dado la posibilidad se hubiera reencarnado en una atleta negra, de uñas pintadas y músculos de pantera’.