Salidas de emergencia: Reflexión terminal: ‘En todo caso, parece claro que pronto se generalizará el uso de ropa de stripper, ya saben, esos pantalones milagrosamente compuestos a base de velcro y que se quitan con un simple tirón de la cintura para lucir tanga de leopardo, tigre o buey amizclero, según el gusto y posibilidades de cada cual. Al menos, es mi pronóstico, se generalizará entre aquellos que las compañías aéreas llaman pedantemente ‘frequent flyers’ y que deben estar hasta las narices u otros apéndices de mostrar la ropa interior por los cinco continentes sin la menor muestra de agradecimiento, simpatía o agrado por parte de quienes disfrutan del espectáculo. Porque, digo yo, ¿tan difícil es reconocer el esfuerzo con un pequeño aplauso? No digo que haya que colocar billetes en el tanga, aunque hay que reconocer que a veces la cosa lo merece. Tan sólo un breve aplauso que, no me cabe duda, proporcionaría al pasajero una más que merecida satisfacción’.