:: Supersticiones ::: ‘Coincidiendo con el festival poético de Córdoba, Cosmopoética, aunque sin relación aparente con él, ha aparecido en el río Guadalquivir un sorpresivo poema escultórico que ha pillado descolocada a toda la ciudad.
Hace tres días amaneció en medio del río, a un tiro de piedra del Puente de Miraflores, una escultura que propone la figura de un hombre sentado en el lecho del propio río, de cuya superficie surgen su medio cuerpo y las rodillas en estado de indolente refresco.
Todo el mundo se pensó que se trataba de una intervención propuesta por el Ayuntamiento con motivo de Cosmopoética o incluso como preludio a las fiestas de Mayo, pero la sorpresa vino cuando todas las autoridades comenzaron a mostrar ante los miscrófonos de la prensa la suya propia balbuceando incoherencias y escurridizas alusiones.
Porque la colocación de la escultura recae directamente bajo la responsabilidad de sus furtivos autores, que, en un alarde de aventurerismo temerario y de alegre camaradería, la colocaron de madrugada del martes valiéndose de una balsa casera y unas sencillas cuerdas con las que la fijaron a unos anclajes en la orilla’.