Santos y Demonios – De Edgardo balduccio » Borges, Cortázar, Sabato: citando a Lyotard: ‘En el próximo siglo [por éste] no habrá pues más libros. Un libro es algo demasiado largo para leer, siendo así que el éxito consiste en ganar tiempo. Se llamará libro a un objeto impreso del cual los medios de comunicación masiva (un filme, una entrevista periodística, una emisión televisiva, una cassette ya habrán difundido primero el “mensaje” (el contenido en información) con el nombre y el título y con la venta del cual el editor […] obtendrá un suplemento de beneficios, porque estará difundida la opinión de que es menester “tener” el libro so pena de pasar por un imbécil, so pena de romper el vínculo social. ¡Cielos! El libro será distribuido y dara un suplemento de beneficio financiero al editor y de beneficio simbólico al lector. (Lyotard, La diferencia)’.
‘¿Es que se lee poco o que se leen pocos libros? ¿O que los libros que se leen, o lo que se lee en general, cae afuera de una idea de “cultura” que malamente sobrevive como una fina película de facha, y que simplemente ya no es operativa? ¿Son ya los “lectores de libros” (a la vieja usanza) una secta similar a los numismáticos o a los coleccionistas de estampillas?’.