Santos y Demonios – De Edgardo balduccio » Villa-Lobos, piano integral: citando a Pedro de la Hoz: ‘Los caminos de la creación son inescrutables. Cuando Heitor Villa-Lobos bebía en cada rincón de su enorme Brasil la riqueza de los sonidos inexplorados de su gente y de la propia Naturaleza y soñaba con dar un vuelco radical al sentido de la música de su país, no podía sospechar que una parte de esa obra que legaría al mundo, el ciclo completo de sus cinco conciertos para piano y orquesta, tendría un registro integral en Cuba, isla en la que había nacido uno de sus más fieles y adelantados exégetas, Alejo Carpentier, a quien la vastedad y significación de su novelística no puede hacernos olvidar que en los años veinte del pasado siglo, junto a Roldán, Caturla y Sanjuán, llevó a cabo en La Habana una revolución musical semejante a la que el brasileño afrontó para despertar los espíritus adormilados de Río de Janeiro’.