Blogs Ya.com: Diario de un repartidor de pizzas. ‘Como estoy solo, pienso: no hay nadie a quien molestar. Y enciendo la luz porque no sé beber a oscuras. Y enciendo la luz porque si no lo hago va a ser imposible encontrar el vaso de agua que dejé en la mesilla de noche antes de acostarme.
Mientras pulso el interruptor, mi codo se vuelve gigante y el vaso encoge hasta hacerse minúsculo. Eso hace que, cuando el codo se mueva con todo su plof y toda su fuerza, el vaso se caiga con todo su plash y toda su agua’.