ínfimos urbanos: ¿ ?: ‘¿Pero no es una emboscada ansiar la verdad movilizando los lujos del lenguaje? Ya que no hay novela – o la novela se rompió -, ¿no habría que perder lo novelesco: no habría que ser áspero, crudo, completamente cierto?¿Es posible creer que el lenguaje estetizado – que no es nada excepto vanidad – podrá descifrar lo terrible, lo despiadado, lo muerto en lo vivo; y expresar – finalmente – lo silencioso del alma que calla incierta ante sí misma?¿No es hora de hacer arder la ficción, de terminarla: de mirar los hoyos del cadáver que pende en la otra orilla de la literatura?’.