Crisei: ‘Trueno pertenece por derecho propio al imaginario icónico español, y siempre estará ahí, con su globo imposible y sus yates de madera y lona, con el hambre de Goliath y su ojo tuerto que solía bailarle de un lado a otro de la cara, con la agilidad inocente de Crispín y la sonrisa fría y soleada de Sigrid, reina de Thule’.