El Remisero Absoluto: La disolución de Marta Gloria: por María del Carril: ‘La primera vez le borraron digitalmente la grasa que se le juntaba en la cintura y en la panza, un poco de cadera y de piernas, la piel sobrante de las rodillas y la que ya colgaba de los brazos y la mortificaba cuando ponía sal, cuando se peinaba frente al espejo y en otras circunstancias menos precisas’.