Al margen de los días: Una palabra difícil: ‘Ni siquiera la mayoría de estos tendrá la paciencia de leer todos esos libros interdisciplinares, y mucho menos para decidir y discernir racionalmente sobre todas las “verdades” parciales que se le ofrezcan. Pero es que en rigor él, el hombre común, el hombre cualquiera, cree que no le hace falta, porque ya sabe lo que tiene que saber para estar en el mundo. ¿Y qué es lo que sabe? Lo que cree saber. Porque la base de lo que somos no está en lo que sabemos, sino en lo que creemos’.