Remisería y Anexos: La epopeya del bebedor de whisky: ‘Faulkner no tiene ninguna obra perfecta. Porque es genial. En sus obras, el error está puesto en primera fila, es parte esencial de su obra, no está dosificado ni metabolizado por el talento. Faulkner no tiene talento o, mejor dicho, su talento es precisamente ser el instrumento con el cual Dios hace música. En los casos en que hay genio, éste es un canal a través del cual se expresa algo que no le pertenece’.