Et in Arcadia ego: el grado cero del ser: '...una cicatriz que rumbee mi desconcierto. Y aquella otra vez, en que éramos nosotros los que estábamos con nuestro desconcierto al lado de la ruta y fueron otros alguienes que tampoco tenían rostro, los que fijaron en su lugar los cuellos, limpiaron heridas, consolaron niños. Y después nos fuimos apurados, envueltos en la mar del miedo, sin siquiera decirnos adiós, gracias por esto'.