'En mi oficio hay un momento para hacer preguntas y un momento para dejar que el hombre se consuma hasta que no pueda más y largue todo... Se parece bastante al ajedrez o al boxeo. A alguna gente hay que acorralarla y hacerle perder la serenidad, pero a otros simplemente se los abofetea y ellos terminan golpeándose a si mismos'.
Philip Marlowe, en 'El largo adiós' de
Raymond Chandler