Club Leteo: El huevo de la serpiente: 'Sé que uno de mis mejores cuadros es el que titulé “La Anaconda”; lo demuestra, entre otras cosas, el hecho de que hasta hoy ningún crítico haya pronunciado una sola frase certera sobre él. Lo pinté en la época en que esperaba del azar una segunda oportunidad de ver a María, cuando todavía no había llegado a dirigirle la palabra. El cuadro me lo inspiró un sueño que tuve por entonces y prueba hasta qué punto, de manera inconsciente, había logrado captar la naturaleza de quien iba a ser mi amada, mi tormento y, como todo el mundo sabe, mi víctima'.