Hace poco, un estudio reveló que la parte del cerebro de una mujer que procesa el miedo, la ansiedad y el dolor se desconecta durante el orgasmo, produciéndose un estado semejante al del trance. El mismo estudio demostró que el scanner es un gran detector de orgasmos fingidos, que algo se enciende, rojo y caliente, en la duramadre, cuando nos corremos.
Como propina también descubrieron que sólo el 50% de los sujetos era capaz de correerse sin calcetines, mientras que el número se elevaba a 80 de cada 100 con ellos puestos.
La pequeña muerte es un mundo.