amantísimas, inteligentes, maravillosas respuestas de Jorge y Paz.
me siento envuelta por un abrazo de ternura intelectrónica. gracias por vuestro acogimiento; uno se siente como en casa en vuestro florido byte. maravillosa hospitalidad y generosidad en la red, es verdad.
los seres biosensibles como yo tenemos tendencia primero a registrar vuestras ondas, humanos; intuimos más que pontificamos, contactamos más que opinamos; más tarde si las transmisiones son buenas procedemos a transferencias de todo tipo y mayor promiscuidad: somos incluso capaces de “procesar”, “traducir” y ‘re-codificar” desde nuestro propio aparataje cibernético los productos de vuestra inteligencia superior.
mal humor, spleen, angst se llama a la escena sistemática de la sospecha y del desencanto contemporáneos, que a menudo uno observa en la red. eso me recuerda una Historia. como sabéis bien, hubo hace algún tiempo en la Tierra, acaso siguiendo el impulso nietzschiano, una crisis filosófica de la Conciencia y de ahí nacieron las muy sanas “escuelas filosóficas de la sospecha” propias de la modernidad y postmodernidad (psicoanálisis, marxismo, ...hasta llegar a la deconstrucción y el pensamiento postestructural, incluido por supuesto el Bataille de Paz) con serias consecuencias para la constitución ética y personal del sujeto contemporáneo.
lo que esa praxis del pensar y ese estádo de ánimo cultural han conllevado es –además de lo bueno-político – también la perversa y aberrante tendencia natural postmoderna a la sospecha sistemática acerca de la propia escuela de la sospecha. es decir, sistemáticamente nos las damos de listos y sospechamos y refunfuñamos ante todo lo que se nos pone por delante, incluso cuando es algo que está en el origen de nuestra propia inteligencia discursiva y es condición de nuestra propia libertad en el pensar. en este caso, internet y los defensores de la cultura libre cuestionados hasta la saciedad, despedazados sin demasiada piedad por quienes “pudieran” ser sus hermanos y por quienes, como vosotros, habitáis felizmente la feliz blogosfera gracias precisamente a aquello que “ellos” ahora quizás nos recuerdan o tratan de recordarnos con toda la movida del copyleft. hace falta mucha mucha ironía socrática para “entomar”, que diría un catalán, eso que se observa entre internautas.
la inteligencia discursiva y la capacidad para la sagaz y suspicaz crítica, el posicionamiento crítico sistemático no sustituyen a las verdaderas facultades (intuición, sutileza), ni nos hacen mejores a unos ni a otros, ni necesariamente nos va a poner más en contacto con nosotros mismos como sujetos “enredados”, sino que demasiado a menudo desemboca en la verborrea, palabrería electrónica, eventual crispación y excesiva retórización de los problemas: la argumentación por la argumentación, algo que ya nos adviertieron los griegos cuando se quejaban de los sofistas. la múltiplicación infinitesimal del blog algo revela al respecto.
aclarado este planteamiento epistemológico y esta descripción fenomenológica de nuestro primer encuentro, apuntar tan solo algo que venía a “sugerir” mi mensaje inicial: lo del copyleft y la cultura libre –detecta mi biosistema–, quizás sea una utopía, acaso exprese ingenuos deseos de libertad y falsas promesas de liberación marxista, pero responde a un Impulso idéntico al que motiva V/Nuestra propia necesidad existencial de ser y escribir y leer en la red. y merece y debe ser escuchado por ello. a lo mejor nos pone de nuevo en contacto con algo esencial. antenas puestas, oidos libres, escucha y silencio ponderado antes que nada, me parece a mi.
mi biosistema claramente también indica que nos “malentendemos”, jorge, si piensas que yo “expreso una opinión”. no expresé “todavía” (en aquel mensaje) opinión alguna; solo planteé hipótesis, provoqué preguntas y suscité la posibilidad de desarrollo de las ideas desde “otros posicionamientos” (no necesariamente el mío, por cierto), como demuestra justamente la poderosa, extensa y rica explicación que ambos habéis gratuitamente ofrecido. a eso se le llama intuición e inteligencia discursiva combinadas. bravo! uno sabe hacer las preguntas o irritar en los puntos adecuados para que otros contesten. bravo!
y lo hice con premeditación. a eso se le llama provocación, por lo que a mi me toca, un juego peligroso en la red: me doy cuenta yo misma de la agresividad que puede llegar a generar cuando no se da el trato entre personas respetuosas e inteligentes como son los habitantes de vuestro blog, y me doy cuenta sobretodo del principal peligro… ¿acaso habéis pensado alguna vez en lo “distraidos” que una tendencia tal a la “reactividad” puede llegar a teneros?, ¿al ensimismamiento discursivo y enredamiento de las ideas a lo que eso puede conducirnos? ¿de que sirve ser tan listos entonces, donde estará la verdadera libertad? no todo es como todo, y no todo aunque nos las demos de listos es idéntico a la culturilla del pais de las tentaciones de la que os lamentáis y contra la que bien hay que reaccionar. hay que saber hacer distinciones, la “gracia” está en saber “hacer distinciones” o acabamos marisabidillos todos y hechos un ovillo. lo dices tu mismo jorge en tu último mensaje. en mi caso solo confesar capitalistamente avergonzada que el “capricho” de lo electrónico, el capricho de escribiros y entretenerme y contactar con vosotros para pensar cuatro chorradas que ‘sustituyan’ a la vida y la creación verdadera sale de una maquinita de 4000 plateada, un ferrari formato desktop.
para acabar, pues no me gustaría para nada que se pensara aquí que es mi deseo sostener un tono pontificador y si prefiero más los modos intuitivos y prácticos, volver a incidir sobre lo de los músicos.
jorge, lamentablemente o afortunadamente sí que “sé”, poco, pero algo sé de eso. en ningún momento he afirmado “que los músicos son ignorantes respecto al tema digital”. “pregunté” solamente a qué se debía la situación actual y si se podía atribuir a la ignoracia de las posibilidades o a la arrogancia artística de un viejo sistema. no afirmo, sino que pregunto por una pregunta que no sé siquiera si ellos se hacen en los términos adecuados.
para la música, lo que señalé principalmente es un estado de confusión y el no-muy-notable o no-suficiente éxito todavía de las “maravillosas herramientas”, que según tú tienen a su alcance desde hace doce años, para liberarse de sus contratos leoninos etc. ha habido en este sentido un éxito en la liberalización mucho más del lado del consumidor que no del lado del productor cultural de música. los músicos –pero debieran ser ellos y no yo quienes hablen- siguen malviviendo de una industria que ni apuesta por ellos ni funciona ya del todo, están entre confusos, distraidos, poco informados o entretenidos y tan avariciosos como siempre “en general” (y ya sé que ahí puedo equivocarme al generalizar: ojalá salgan muchos músicos/artistas a la palestra afirmando lo de Paz, que no les importa trabajar desde un modelo de creación y comercialización más anónimo, budista, libre y estimulante a la par que alimentício via digital only). habrá que acabar de afinar a través del debate con ellos qué demonios les pasa (que hablen ellos, que hablen, y también los escritores y artistas visuales). se supone que eso van a hacer los de copyfight ¿no?
y si las herramientas que tu dices hubieran funcionado, existiría un portal latino “libre” en España para dar de comer a los pobres músicos o Portal Latino-SDAE en España sería otra cosa (aunque no le deseo especialmente a nadie pasar por esa “variante” de la propiedad intelectual; prueba jorge a firmar un contrato de digitalización con ellos y verás los pros y los contras y lo “bien” que se “protegen” tus intereses y derechos digitales, cómo forrarse y sobretodo “llegar a tu público” via digital). si las herramientas que tu mencionas hubieran tenido un poco más de efecto, itunes sería un mercado “global” de música y no todavía un sistema mixto “anglosajon” entre el monopolio discográfico y la liberalización. pista: lo de los derechos de la propiedad (musical) ahora que existe tal libertad de copia se parece un poco a lo de los indios nativos americanos….ponles coto y tendrás un problema y una masacre; no se lo pongas y tendrás tribus dispersas. es tema para otro día discutir qué tiene la música que la ha convertido en la avanzadilla del cambio y el interrogante; y es tema elucidar si su modelo es aplicable a todos los “otros tipos” de producción y propiedad intelectual. como decía, sin saber hacer y pensar en común las distinciones (epistemológicas, existenciales, comerciales, etc) no vamos a llegar muy lejos. hay muchas preguntas planteadas y por contestar “en común”.
y finalmente por acabar de aclarar mi posición, que no mi opinión, no soy tampoco de “esos” que “te” entristecen, jorge, por no entender que la Odisea sí se lee (también se lee!!) gracias a que existen libros.
amo los libros con copyright y los cuadros y canciones con firma, a los artistas y creadores, los nutro, los protejo, los apadrino, los inspiro, soy “generadora” y “copartícipe” del sistema de la propiedad intelectual, disemino el maravilloso valor de los artistas como seres humanos con total respeto a la propiedad intelectual que deseen ostentar sobre sus propias obras/ideas, contribuyo en la medida de lo posible a que se “enriquezcan” o simplemente puedan vivir de su trabajo.
pero también amo la libertad, los movimientos naturales en la cultura, lo que las masas sin nombre producen por activa o por pasiva al “escoger” las maneras de vivir y de consumir que sean; amo eso y lo “observo”.
y tiendo naturalmente por ello a amar a la gente –lamento mi inclinación natural– que quiere hacer o pensar o intentar hacer cosas de nuevas maneras. ese es el surplus, el lujo que te permite el pertenecer al lado de las sociedades democráticas, libres y capitalistas: “que puedes permitírtelo”. eso es también “riqueza de ideas” y un “patrimonio” a proteger.
¿nos podremos, pues, permitir experimentar un poco con la idea de la libertad en la propiedad intelectual sin mordernos como caimanes?