Pagina12/WEB: Marta Dillon: 'Tiene doce años, su uniforme de escuela privada y la curiosidad necesaria como para develar un secreto sin tener ninguna intención. Están allí frente a sus ojos, unas cuantas cajitas de cartón, cilíndricas, entre tantas otras cosas arrojadas a la vereda porque ya no hay quien les dé el valor del uso. Caben en el puño de una mano, el tamaño exacto de los tesoros personales, los talismanes, las piedras, las joyas. Dentro de las cajas, en cambio, hay imágenes'.