En esto siempre se le quedan a uno clavadas espinitas de ausencia, como si los invitados más queridos no hubieran venido a la boda. El ADN según Bloom, el ADN según The Paris Review o Granta o Babelia…
Mejor, un canon o un ADN que sólo se decida en función del placer y de la historia particular de cada lector anónimo. Un canon o un ADN que vista bien la historia sentimental e intelectual de cada uno.