¿burbujas disecadas? no creo que sea un problema de materiales y métodos. mi reflexión: la libertad creativa expuesta no es absoluta. el arte es una representación de la realidad, y ésta es una convención que debe significar el artista. si el arte se ‘mezcla’ tanto de realidad que deja de ser reconocible como ficción, queda solo, las más de las veces, como una realidad ridícula. ¿la frontera? ni idea, oiga.
el proceso de ‘limpieza’ de la comunicación debería conservar la imagen, reconocible como imagen, de lo que cuenta.
por otra parte, el objeto de arte es cada vez menos el arte. el proceso de creación es una selección de perspectivas, de puntos de vista. cuando la representación que se abandona (Valery dixit) no ofrece cauces para compartir con los otros los puntos de vista que se refieren… es oficio, artesanía, pero no subvierte el cotidiano, que, de algún modo, es la naturaleza del magín y de las luces.
en el caso de las ‘burbujas disecadas’ igual lo que falla es el formato del espacio donde se expone. la creatividad de esa obra no está en la bolsa de plástico vacía. está en el título. es literatura, digamos, ‘voluminosa’. pero literatura.
si no se está dispuesto a pactar pistas con el público… es circo, por otra parte, profesión valiente y divertida donde las haya.
y eso sin contar los que buscan voz propia a base de esperpento y magia diccionarial en vez de horarios de taller, o talento, pero como no sé si es el caso, mejor me callo.