De Eduardo siempre amé su especial talento para encontrar tesoros. Sale a la ciudad con la cámara colgada a la altura del vientre, sobre la curva de la panza. Para mirar con generosidad hay que escapar de las definiciones, pero pocos consiguen que la teoría no les dé alcance. Él es uno de esos Houdini.
Imaginaria y La Magica Web son catedrales levantadas sobre pequeñas revelaciones como ésta. Las registra, las colecciona, las subraya, las aprecia y creo que ese oficio tarde o temprano tendrá la repercusión que merece.
Emily Dickinson escribió que sólo se conoce lo que se pierde y sólo se posee lo que se destruye. Argentina es una especialista en pasar por alto sus propias riquezas.
En tres años no he dejado de preguntarme cómo es que no ha publicado ya decenas de libros. Hay en su trabajo, en su blog, en sus novelas, algo que está a la altura del mejor Perec.