Diabéticos, cardíacos, ancianos muriendo en los tejados. Violaciones, asaltos, suicidios, cadáveres insepultos, llantos, personas y animales flotando, el blues en un cementerio de agua podrida, como todo lo demás. Sonámbulos en shock de postrauma por las calles. El helicóptero presidencial sobrevolando la zona catastrófica como un buitre o una mosca carroñera. Fidel Castro ofreciendo ayuda humanitaria, América pidiendo papas a Europa. Otra vez, las leyes del karma y del eterno retorno. Un cuadro de Grosz en cámara lenta y como banda sonora, el grito de Munch.
Los ojos abiertos que no pueden ni deberían dejar de mirar. Tocamos fondo. Estamos tocando fondo hace demasiado tiempo. Alguien llamó a Katrina la Némesis de la globalización.
Quizás tenga razón.