Uno quiere para el secreto para el silencio para la sombra un lugar en lo obvio en el ruido a plena luz. Y que todos esos desconocidos turistas japoneses le cuenten a los suyos la vida imaginada que nos libera, señalando una foto en un álbum cualquier domingo, en cualquier ciudad lejana. Ser nada, ser nadie, un nombre sin nombre por fin.